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La mayoría de los vegetales que consumimos, sobre todo aquellos que se venden en fresco o a granel, sin envasado previo, pueden contener distintos tipos de contaminantes que pueden afectar de forma más o menos importante al ser humano. Estos contaminantes pueden ser de típo físico(Tierra o restos de las zonas de cultivo), de tipo químico (Asociado al mal uso de pesticidas), de tipo bacteriano como  Listeria, Salmonella, E-Coli, etc (Asociado al cultivo en tierra y al uso de aguas no controladas para el riego, además de la presencia de animales en los lugares de cultivo) y de tipo  parasitário y vírico en menor medida.

Toda esta contaminación hace necesaría un lavado profundo y eficiente de los vegetales para evitar nuestra contaminación, máxime de aquellos que consumimos en crudo y sin ningún tipo de tratamiento térmico que pueda matar o acabar con los microoganismos.

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La aparición de la nevera, proveniente de las antiguas fresqueras, fue un enorme salto en la conservación doméstica de los alimentos, propiciando el alargamiento de los tiempos de conservación de productos que antes tenían que sufrir otros sistemas de conservación incluso para cortos espacios de tiempo. 

En la actualidad es un elemento indispensable en todo hogar, lo usamos como almacén de diferentes productos, que por su sensibilidad o peligrosidad requieren conservación en frío. Algunos productos, a temperaturas inferiores a 5ªC,  pueden mantenerse en buen estado durante semanas, sin embargo a temperatura ambiente su vida útil no pasaría en muchos casos de las 24 horas. El caso es que este elemento esencial para la buena conservación requiere del cumplimiento de algunas reglas básicas para garantizar la seguridad de lo que almacenamos en su interior. Este será el objetivo de este nuevo artículo de Calidaria.com.

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Los alimentos son productos que poco a poco van perdiendo sus cualidades, a veces hasta el punto de hacerse dañinos para el que los consume. Los alimentos a granel o que vemos directamente, es a veces sencillo determinar cuando son aptos o no aptos para su consumo, y esta decisión a veces no sólo responde a niveles de higiene o contaminación sino a niveles de calidad, sobre todo culinaria; sin embargo los productos envasados deberán marcarnos una fecha determinada que indique su idoneidad de consumo. Es en este punto cuando se crean diferentes confusiones, que, en la medida de lo posible, intentaremos descifrar en este artículo.

 

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El Anisakis es un parásito que puede encontrarse en el pescado de mar, cefalópodos y crustáceos (Nunca en moluscos bivalvos ni en pescado de río). Sus larvas pasan activas al aparato digestivo humano al ingerir pescado crudo o poco cocinado  y puede provocar alteraciones digestivas y reacciones alérgicas, a veces graves. La enfermedad producida es conocida como Anisakiasis.

Hasta finales de los años 80 su presencia en España no fue conocida, sufriendo sobre todo en los años más próximos una rápida expansión que provoco distintas normas y recomendaciones por parte de las autoridades para proteger la salud del consumidor

 

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El huevo es un excelente producto culinario y de gran riqueza en su composición, sin embargo también resulta un componente peligroso en nuestras cocinas, ya que, a través de los huevos, pueden transmitirse diferentes bacterias, como por ejemplo salmonella. Estas contaminaciones siempre suele estar ligadas a un mala manipulación y conservación de los huevos o los productos preparados, máxime cuando se trata de productos que no son sometidos a un tratamiento térmico lo suficientemente alto.